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jueves, 2 de febrero de 2017

esa cintura es inmortal
esas caderas no perecen

lunes, 12 de diciembre de 2016

tormento

disfrutar de lo lindo
sin pensar en el apocalipsis, no puedo
entre la ansiedad
incierta que genera el futuro
y los miedos
latentes de un pasado cierto

es que te quiero

por eso te cuento
que disfrutar de lo lindo
sin pensar en el apocalipsis
no puedo

martes, 1 de noviembre de 2016

taciturno

taciturna
casi tácita
tu voz desaparece
y crece
un recuerdo imparcial
tus manos, tu cara, mi cuerpo
tu objetivo final
mi entrega y tu ignorancia
incitaba a la arrogancia

la desilusión
el llanto y el
perdón
de la mano del olvido
juez divino
adulado
aclamado
de más

x

lo que me acuerdo
no es mucho
pero es pura acción
y reacción
tu caricia en la espalda
implícito pedido sexual
tus besos, tu lengua
tu cara de placer

mi cuello y mi esternón
cobrando vida y entregándose
a vos
tus manos
tus dedos
en mi boca y
el gemido típico
en el despojo de remera
quedando al descubierto
quizás lo único
que te gustaba de mí

no me acuerdo
no sé si quiero recordar
las palabras
exactamente pronunciadas

y debe ser porque
cuando se siente
el lenguaje está demás

lunes, 15 de agosto de 2016

bache

Quería huirle a ese bache que crecía, quería dar un volantazo y salvarse del hundimiento. Tomar la ruta del aliento, del entusiasmo, aunque sea de la euforia (que todos bien sabemos que esconde angustia reprimida, pero por lo menos es algo).
Quería salvarse del vacío, pero el vacío crecía. Y temo que crecía porque existía, porque era sabido que existía y en la consciencia de esa realidad se hacía concreta la imposibilidad de omitirlo.
Era un bache emocional, claro. Una decepción más.

jueves, 26 de mayo de 2016

hasta que

te quiero hasta que la habitación
me dure al menos una semana ordenada
hasta que deje de estudiar
únicamente cuando me queman las papas
o hasta que lea enteritos todos los apuntes

te quiero hasta que me acostumbre al mate amargo
hasta que cebe bien
o hasta que alguien me diga ''qué rico mate''

te quiero hasta que mis amigas dejen el alcohol
y yo deje de mandarme cagadas
hasta que deje de hacer la cama
sólo cuando me voy a acostar
o hasta que deje de indignarme por twitter

te quiero hasta que la perra del frente
deje de llorar de noche
o hasta que yo deje de abrir la ventana
y silbarle para mirarnos un poco 
y calmarla un ratito

te quiero hasta que me quieras
y como eso probablemente no va a pasar
te quiero hasta que no te quiera más.

lunes, 18 de abril de 2016

lo que me importa

Yo no sé si te quiero más que otra. Mucho menos sé (ni creo) que te quiera mejor.
Yo no sé (ni creo) ser la más linda, ni la más buena, ni la más inteligente, ni la más graciosa. Ni sé (aunque en este aspecto sea medio egocéntrica) si soy la que coge mejor.
Yo no sé si soy la que más te piensa (aunque te pienso mucho), ni sé si soy la única o la que más te llora.
No espero, ni me desespero por ser todo lo anterior. Sólo hay algo en lo que espero ser la única. Me importa (mucho) ser la única que te escribe, la única que hace alegorías sobre vos y tu equipo de fútbol, la única que siente la necesidad de poner en palabras, a veces más rebuscadas, otras menos, pedacitos de vos.

miércoles, 13 de abril de 2016

de verdad

un día voy a decir que basta, que hasta acá llegué,
que no espero más tu mensaje, que ya no me importás, 
que ya me desaté
y va a ser de verdad.

un día voy a dejar de buscarte 
un día voy a perder el interés
un día no voy a querer ver tu carita aunque sea en una foto
y va a ser de verdad.

con muchas ganas,
con toda la convicción del mundo
sin mentirme a mí misma 
te voy a decir ese chau que espero
y va a ser de verdad

por ahora me tengo que bancar estos ''nunca más'' de mentiritas
estos nunca más que mutan,
que engañan (o lo intentan)
que no son de verdad

lunes, 14 de marzo de 2016

o, a, y.

Lo único que queda es esperar
esperar a que no me gustes más
esperar el día que no te piense
esperar la aceptación de que ya no te ''gusto'' más
esperar sin desesperarme
o esperar a que se pase esta desesperación
esperar o aceptar
¿esperar a aceptar?
esperar y aceptar.

sábado, 12 de marzo de 2016

más lindo que el oso

Este texto no es mío. 
Intento desahogarme un poco, aunque no me encuentro ahogada. Pienso, ¿por qué (te) escribo esto, entonces?
Porque no puedo hablarte, no puedo decirte nada. Ni lo que quiero, ni lo que no quiero. Ni que me gustás, ni que te odio. 
Ni que hoy vi un oso gigante y pensé qué lindo, pero más lindo debe ser que te lo regale la persona que te vuelve loca. Y ahí una escena se proyectó en mi cabeza. Vos y el oso. Más lindo vos que el oso, por supuesto.
Este texto no es mío, porque es tuyo.

tv

Voy a ver la TV. No porque me muera por ver la TV, no porque me enloquezca la entrevista que están dando en encuentro a Sophia Loren (Sophia Scicolone, si me dieras bola te contaría), Voy a ver la tv porque tengo la ilusión de estar un tiempito con la cabeza en otra cosa.
Porque hace mañanas, y hace mediodías, y hace tardes, y hace noches que traté de no pensarte haciendo otras cosas y no puedo. Ni leyendo, ni con el celular, ni jugando con mis mascotas, ni escuchando música.
Y con la tv me estoy dando cuenta que tampoco. Porque escucho a un español (ese que entrevistó a todos) y a una italiana de fondo, hablando. Y yo escribiendo. Escribiéndote.

domingo, 28 de febrero de 2016

hermoso

Seguro ya tenés esa persona que te diga todo lo lindo que piensa de vos, todo eso que quiero decirte yo. O no, mejor dicho todo lo contrario, todo eso que no quiero decirte y se me desprende cuando hablamos porque es más fuerte. Que sos hermoso, por ejemplo. Hermoso.

viernes, 19 de febrero de 2016

hoy tuve un día tan lindo que lo tuve que escribir

Juanma, amigo desde 7mo grado, nos vemos esporádicamente, pero todas las veces que me junto con él lo termino queriendo más de lo que lo quería cuando estaba yendo al encuentro. Y hoy no fue la excepción.
Mates, muchos mates de por medio, tres o cuatro termos. Amargos. Hablar de música, películas, familia, chicas, chicos, sexo, de lugares turísticos de España, aunque ahí yo me abstengo mientras él me cuenta de que tal castillo fue edificado hace algo así como 400 años, y que esas casas fueron hechas por Gaudí, y esa ciudad era todo un hospital gigante. Y yo lo escucho con devoción, porque habla con seguridad, feliz. No pierde el hilo, no tanto yo, que a veces le miro las pestañas larguísimas o los dientes que me maravillan que sean tan blancos, y pienso en cómo creció, qué grande y maduro que está.
Más mates, escuchamos hardcore, después me pide a mí que ponga música y lo atormento con indie, y canto. Después escuchamos un cover de Piazzolla hecho por una banda de un primo de él, y después más Piazzolla.
Me acuesto en su cama y le saco una foto, porque está todo tan pintoresco que quiero guardarlo, archivarlo.
Más tarde llega Lula, vieja amiga con la cual éramos inseparables. Lula, Juanma y yo, los mismos que estaban todo el día juntos en los primeros tiempos de séptimo. Qué lindo.
Hablamos un poco más, de la vida, de la familia, del ''amor'' o eso que podemos tener sin necesitar depender de otro, sin enjaularlo, miradas diferentes entre lo que queremos, una genialidad,
Son casi las 9pm y Juanma tiene que ir a entrenar, le digo que la próxima me va a tocar una canción con la guitarra, y me dice si querés toco ahora.
Toca. Canta. Lo hace bien, me gusta. Yo y Lula lo aplaudimos después de ese cover de la Bersuit, toca otra que Lula conoce y yo no, pero la hace perfecto, y le saco más fotos, porque me hizo bien.

sábado, 2 de enero de 2016

este pibe

Sábado, 11 de la noche. Hace un rato decidí que hoy no salía. Hoy me quedo en casa, con la notebook reparada, y todas esas frases o ganas de plasmar un sentimiento en el blog cuando no la tenía parecen desaparecer.
Hoy no salgo, hoy pienso. En realidad, estoy escribiendo porque escribir me ayuda con la tarea de pensar. Nunca pienso porque requiere juzgar mis actos. No los pienso, no mucho.
Generalmente se me viene a la cabeza un ''me mandé una cagada'', ''ya no soy la de antes'' ''no puedo volver a ser la de antes'' ''¿quién mierda soy?'' ''¿qué mierda me gusta?'' ''¿dónde encajo y dónde quiero encajar?''
Sábado, 11:15 de la noche. Sigo sin querer pensar mucho. Sé que quiero estar con ese pibe, sé que me muero por estar con ese pibe, sé que todos los demás son basura, pero... estar con ese pibe no es fácil. No me mira con los ojos enamorados, no se va a enamorar de mis celos o de mi histeria, o del pocito que se me hace en el cachete al sonreír, no porque eso pase solamente en las películas, no porque sea una más del montón, ese montón no estoy segura de cuántas está formado, en fin, no porque es una fantasía imposible, sino porque esa mirada se da en otro contexto, hablando mucho, de muchas cosas, y nosotros no lo hacemos. Lo que sé de él es porque lo stalkeo, y él, como no me stalkea, no sabe nada de mí. Tampoco quiere saberlo.
¿Y por qué me gusta este pibe? O también ¿qué me gusta de él? Me gusta su cara, lo cual me hace sentir un poco superficial hasta que me acuerdo que me gustan sus tuits políticos, y también el amor que le tiene a su equipo de fútbol aunque creo que es una mentira para justificar que me gusta mucho su cara. Su cuerpo, su seriedad para hablar, su seriedad ante la vida, esa seriedad que se desvanece conmigo aunque me gustaría que permanezca. Cómo me gusta este pibe. Qué celosa estoy.
Y no sé cómo hacer para que me mires como te miro, o quieras saber más de mi como yo de vos.
No seríamos una pareja muy pareja, porque vos sos muy lindo, y no es que me tire abajo, sos muy lindo.
Quiero vivir con vos secuencias como una siesta abrazados, que veas un partido de tu equipo de fútbol en mi cama mientras te cebo tereré y estamos con el aire, porque esto sucede en verano.
Que vayamos a un parque, que nuestra marca sea tomar tererés juntos. Pasar mucho tiempo en la cama, conocer las familias de los otros, presentarte y que les caigas bien.
Que me des un beso en el hombro y me acomodes un mechón. Sentarme arriba tuyo mirándote y que me agarres de la cara para darme un beso. Que veamos películas juntos, secuestrarte y tenerte muchos días consecutivos conmigo, sacarnos fotos y subirlas a nuestros respectivos instagram, saber que no me estás engañando con nadie, porque me querés, y que sepas que no te estoy engañando con nadie porque te quiero. Qué utopía.

viernes, 4 de diciembre de 2015

-Para mí tenemos muchas cosas en común, bah, no sé, yo también soy de Central... nah, mentira, pero cuando fue la final Boca- Central y los cagaron así, tan deliberadamente, me enojé bastante, ''me enojé'', bah, no me gustó en absoluto. Soy de boca por herencia materna pero no le doy mucha bola al fútbol. ¡Ah! Y me cae re bien el Chacho Coudet, ¿ya te enamoré? (risas) Bueno, la pasión futbolera no la tenemos en común, pero seguro muchas otas cosas sí ¿qué música te gusta? Odio a los que dicen ''de todo'', pero nunca puedo decir un género, porque no me gusta un género, me gustan bandas porque me gustan cómo suenan o lo que dicen. No tenés pinta de que te guste el reguetón, sos medio un enigma ¿qué te gusta? Parecés divertido, y mala onda también. Quisiera conocerte divertido, y enojado también, pero no conmigo. O que te enojes y sacarte el enojo, o que disimules que te lo saco para no lastimarme. Parecés un tipo que parece maduro, no sé si me entendés, no creo que lo seas, pero parecés. Bueno, música. Yo voy desde la vela puerca y las pelotas hasta Morrissey, ¿conocés a Morrissey? Es el cantante de los smiths, bueno, ahora ya no. Pero es un ídolo. También me gusta babasónicos, miranda y soy fundamentalista de los temas viejos de shakira. Creo que mi banda preferida es cuatro pesos de propina, una banda uruguaya que explota, seguro no la conocés, es chica, te la recomiendo. Otro que escucho mucho es Aristimuño, pero no creo que te guste, es muy... poético, bueno a mí me tiene que gustar la poesía, sigo Letras. Soy una clásica, y algunos me podrían llamar careta, amo a Cortázar, amo a Benedetti, Bukowski me cae mal, pero le reconozco que tiene cosas muy buenas, en la puerta de mi habitación tengo una frase de él. Tampoco me cae demasiado bien García Márquez pero me leí casi todas sus novelas. Un tipo genio es Manuel Puig, escribió mi libro favorito, se llama ''El beso de la mujer araña'', lo tenés que leer, ¡te va a gustar! Bah, no sé... capaz el principio te parece medio estúpido pero yo lo leí en tres días con una fascinación que no la puedo describir, y con miedo porque sabía que con la rapidez que lo leí se me iba a acabar pronto, y no sabía si quería saber el final. Es perfecto ese libro, leelo. Bueno, si querés. 
Algo que tengo que preguntarte sí o sí es si te gusta el mate ¿sabés cebar? 

jueves, 15 de octubre de 2015

hormonas

Capaz es una mezcolanza entre mi habitación que es un desastre, ese tema que busco y no encuentro y que para escuchar algo le doy play a lo que no me llega, a lo que me llegó alguna vez pero ya trillé. O capaz no me llega nada, estoy muy sensible o muy insensible. O capaz son las dos lamparitas que hace tiempo que dejaron de andar, o capaz es el techo alto que me angustia, o puede ser que la melancolía de la lluvia de ayer me visitó con delay. También puede ser que no me maquillo hace varios días y la cara de muerta que tengo quiera hacer juego con mi humor. O capaz es que hoy no me esforcé tanto en el gimnasio, o la tos que tengo, o la facultad que me tira mil textos para leer, y que no tengo ganas, ni de leer a Marx, ni a O'Donnell, ni a Aristóteles. O quizás no los entiendo. Puede ser que porque no te veo hace dos semanas y ayer te hablé y me terminaste clavando  visto cuando me quise hacer la ofendida. O capaz es el dos de sociología o los dos cuatros de filosofía y sociedad y estado.
O capaz es que estoy buscando otra cosa, o que después del Quijote no encuentro otro libro que me den ganas de leer. Tal vez es que esta posición en la cama me tiene incómoda, que a mi silla del escritorio se le rompió una ruedita, o que hoy me desperté a las 6.00 en punto cuando podía dormir más. O será que soy kirchnerista y Scioli no me gusta mucho. O que estoy a una semana de cumplir diecinueve.
O capaz son las hormonas.

miércoles, 12 de agosto de 2015

me está por venir

Estoy sensible. Muy. Desde las 11 que estoy pensando pelotudeces, una hora y media comiéndome la cabeza.
No quiero nada y quiero todo. Soy muy hippie desligada de lo superficial y material o necesito todo lo que se pueda comprar y llegar a estar lo más buena posible. Mi cabeza siempre fue un lugar desorganizado, y no es como mi habitación que pasa de ser un caos a un lugar lindo, mi cabeza siempre está maquinando.
Ahora se le dio por querer enamorarse, pero no hay nadie en la faz de la tierra capaz quererme como quiero, capaz, al igual que Morrissey, soy unloveable. O capaz me quisieron o estaban a punto y yo no quise, pero eso es injusticia, flechame con el que me gusta y al que gusta de mí flechalo con otra que guste de él. Qué mala puntería andás teniendo Cupido. Me deprime querer enamorarme, casarme, vivir cosas que no viví con nadie. No tengo ganas de que me quieran coger, o sí, en realidad sí, pero quiero una persona que más que coger, me quiera.
Me presiono mucho y no sirve de nada, a la corta me agoto y tiro todo a la mierda. Ya no leo ni escribo y me da bronca. No estoy siendo nadie.
John Lennon me dijo (aunque supe filosofarlo antes) que la vida no se trata de una media naranja. Y te juro que lo sé, y quiero llevarlo a la práctica pero no puedo. Me siento Montaner o Luis Miguel o Luis Fonsi, no sé, ¿por qué estoy hablando tanto de esto?
Agosto de 2015. Me cago de risa porque se pasó volando, y me cago de risa porque allá por los últimos días de diciembre del 2014 pensaba que el año que estaba por venir tal vez me llenaba de sorpresas. Risas. Lo mismo me pasó todos los diciembres a partir del 2010.
Me gustaría castigarme menos, u organizarme más. 

sábado, 8 de agosto de 2015

cosas que nunca vas a saber porque no te importa (y que quiero que te importe)

Me gusta ordenar mi pieza cantando y bailando, todos mis vecinos conocen mis gritos apasionados cuando pongo música, estoy segura que piensan que en esta casa vive una loca porque de vez en cuando escucho música experimental, o no tan normal.
Me encantaría acostumbrarme a tomar mate pero me da paja todo el procedimiento, mejor hervir agua, poner café o un saquito en una taza y ya está.
Veo muchas fotos de chicas lindas porque sueño acercarme algún día a un nivel parecido de perfección, pero no, olvidate.
Hay temporadas que escucho shakira todo el día. Y canto sus canciones apasionadamente.
Tengo otras temporadas en que me baño dos veces al día y me cepillo los dients unas cuatro o cinco veces.
Me superan las ganas de decirle a alguien -a vos estaría bueno- ''MÌO'', tengo esa necesidad, de sentir que puedo decirle a alguien que es mío, que no es de todo el mundo y que yo tampoco, que no somos algo que no es nada, que nos celamos. Pero no, olvidate.
Muchas veces siento que durante algunos años de mi infancia fui un ente que no procesaba nada, y ahora hago preguntas infantiles.
Me gustaría saber más de política pero nunca termino de engancharme, admiro a los que saben y quiero saber mucho pero llego hasta un punto, después me aburro.
Estoy en el cuarto intento de leer ''gracias por el fuego'' de benedetti. Siempre cuelgo y necesito terminarla.
Algún día me voy a aprender mi poema preferido, ''me caigo y me levanto'' de cortázar, y algún día también voy a tener la oportunidad de recitarlo en algún lado.
Siento que hoy en día hago todo mal, ya no me alcanzan los recursos filosóficos para consolarme.
Me miro al espejo muchas veces al día.
Soy bastante competitiva y generalmente me va bien en lo que hago, pero me gustaría compararme menos.
Muchas veces tengo necesidad de llegar a casa. Llegué a correr unas cuadras por esa necesidad.
Soy orgullosa pero demasiado sensible. 
Los objetos que más me gustan son las medias y las tazas.
Mi gata me parece un ejemplo de perfección.
No sé qué haría sin mis mascotas.
Muchas veces lloré al lado de mi perro.
Cuando voy por la calle con auriculares y tengo que esperar en un semáforo, hago un bailesito (si la música lo amerita) hasta que se ponga en verde. Los autos me miran raro.
Puteo a los autos que pasan cuando el semáforo está rojo.
Me pone de mal humor tener las uñas desprolijas. 
Cuando estoy muy llena me siento sucia, es algo que me quedó del pasado un poco triste.
Hace unos meses me corté el pelo por los hombros y lo quería más corto, ahora me desvivo por tenerlo largo.
Me preocupa no estar amando tanto a Morrissey últimamente.
También me preocupa no estar leyendo mucho.
Llegué a tener muchas cosas de las que me propuse, y sé soy capaz de casi todo lo que me propongo pero me falta un poco de ímpetu todavía.
Cuando entro a un ''todo moda'' quiero llevarme todo, es mi perdición.
Me gustaría tener piernas flacas pero ya las voy aceptando.
Mientras corro pienso en todo.
Me gusta mi entrenador.
Quiero aprender a tejer.
Siempre quise un par de esas pantuflas enormes y peludas, pero nunca me animé a comprarme.
Compro boludeces infantiles porque me gustan.
Puedo llegar a mentir, pero me parece que nada te saca más de un apriete que la sinceridad, porque ya está, te liberaste.
Mi mayor sueño es vivir sola.
Mi segundo sueño es viajar a Amsterdam.
Muchas noches que no me podía dormir, me levanté y me probé ropa para pasar el tiempo.
Cuando tengo ojeras me saco selfies.
Flasheo encontrar algún día alguien a quien le importen todas mis pequeñeces.

viernes, 5 de junio de 2015

insuficiencia

Hoy estuve reformulando en mi cabeza muchas cosas, pero llegué a una conclusión que nunca antes había llegado: siento que vivo pidiéndole perdón a una sociedad por no ser lo suficiente para ésta. Es un perdón implícito, y me disculpo tratando de amoldarme a lo que me pide.
No soy lo suficientemente flaca, ni lo suficientemente bella, ni lo suficientemente blanca, ni lo suficientemente rica, ni lo suficientemente cool. No soy lo suficientemente alta, o no tengo un criterio lo suficientemente adolescente. No soy lo suficientemente tierna, ni lo suficientemente cínica, ni irónica. Es realmente difícil cumplir con todas estas condiciones, y es muy estresante también.
No tengo la panza, ni las piernas, ni la ropa, ni la actitud, ni el pelo, ni los maquillajes, ni la perspectiva del mundo que tienen las chicas de las revistas. Las chicas que no hablan pero las hacen hablar. 
Creo que me tendría que pedir perdón a mí por buscar ser suficiente para estos mandatos, por olvidarme de ser lo suficiente para mí, y en realidad creo que lo soy, porque de vez en cuando, bastante seguido, se me enciende el foquito de orgullo propio adentro mío. Festejo adquirir nuevos conocimientos, disfruto de razonar por mérito propio, pero sigo buscando encajar en el perfil convencional que me muestran, en el parámetro de chica adolescente que veo en las propagandas, o en la tele. 
Estoy segura que seguiré igual, porque aunque razone y vuelva a sacar conclusiones, siempre encuentro necesidades superflluas, como tal zapatillas, o tal pantalón, o tal celular. Me fanatizo con la ropa, tengo por demás y sigo necesitando. Sigo haciendo dietas estrictas cuando me veo muy insuficiente en relación al estereotipo de chica linda, y sigo contando las calorías, sigo viendo fotos de mujeres ''perfectas'' (¿para quién?), para autoconvencerme de que yo puedo. 
En realidad, no sé si puedo o no, hace años tengo estos problemas y nunca fui una modelo de revista. Llegué a estar flaquita, sintiéndome gorda. Es que de verdad nunca es suficiente. No sé si puedo o no, el tema es que nunca paro de querer, sigo admirando cuerpos e intentando imitarlos. Critico el modelo que me venden como si no estuviera constantemente buscando comprarlo. 
Escribo esto y no tiene ninguna consecuencia. Yo sé que voy a seguir igual, y que nunca termino de superar estas cosas. Yo sé que conté las calorías esta semana y ahora estoy triste porque hoy superé las que me había planteado, y sé que probablemente no cene para equilibrarlo.
Yo sé que antes estaba mucho peor, ingería muchas menos calorías, mi obsesión era mucho mayor, pero no encontré una cura que me sane completamente, todavía una parte de mi cabeza me exige eso, se enfrenta con la otra parte. Son dos mundos distintos tirándome de los brazos, a veces pertezneco más a uno que a otro. Me zamarrean, se enfrentan. Mi contexto logra esto, yo no me siento habilitada para elegir. Son cosas que exceden la mente, la voluntad, son cosas incrustradas, inconscientes, que me ganan aunque me enfrente las veces que quiera. Soy yo y mi cabeza contra un modelo impuesto en una sociedad.

lunes, 25 de mayo de 2015

no hay perdón

Mi día transcurre normal, un poco triste, un poco apagado, pero normal. De repente me acuerdo de algo y me saltan las lágrimas, no estoy sensible, estoy herida. No es hormonal, no es inducido, no es ganas de llorar o de estar triste, porque verdaderamente le quiero huir a esta pena, pero no puedo, es tan real, tan empírico que me da bronca.
Me dan bronca muchas cosas, las quiero volcar acá y mi poder de redacción me empieza a traicionar. Dale, Mayra, escribí todo lo que pensás en el día, en la ducha, cuando te cambiás.
Estoy enojada y quiero decírtelo, aunque ya lo sepas, quiero enumerarte los motivos, quiero que te sientas el hijo de puta que sos. El tema no es que no te guste, no me enojo porque no sea lo suficientemente hermosa para vos, lo cual me es bastante irrelevante, me enojo por tu hipocresía, por mentirme así.
Si no te gusté de entrada ¿por qué mentiste tanto? ¿por qué seguiste mintiendo después de rebalsar mentira? ¿qué querías?
Saco diferentes conclusiones, quizás querías darle fuerza a tu ego o no lastimar el mío, pero el mío, te juro, antes de vos estaba bien. Lo primero que no te perdono es eso, tu mentira, no te perdono que no hayas frenado en ese momento, no te perdono haberme usado para un rato de placer si de verdad no te gustaba, y eso lleva a lo peor de todo esto: no me puedo perdonar a mí misma. Esa sensación de ultraje, de suciedad que me queda, me doy asco por lo ingenua que fui, me da asco acordarme de vos y de tu perfecta actuación, me da asco revivir escenas. Me da impotencia no poder decirte todo esto, me da ira tu papel de piola, me lastima esperar un mensaje tuyo disculpándote, arrepintiéndote, ¡no sé! Espero ese mensaje, lo espero para constestarte como el orto y que me claves visto, lo espero para desquitarme, para aliviar un poco todo esto que no se va ni con las lágrimas.
No me perdono haber retrocedido tanto con vos, todo lo que construí, con el tiempo, pensando, repensando, concluyendo, leyendo, gran parte de eso se esfumó, me sacaste la seguridad en mí, no sólo en un aspecto físico, también en uno moral, dejé que hicieras lo que querías, te complací como una boludita, y me cabió. No te imaginás el dolor que siento. Yo, la pibita feminista, la que está en contra del uso y ultraje a la mujer, yo caí en eso. No me lo puedo perdonar, no te lo puedo perdonar.
Tampoco me perdono que todo esto me haya hecho tan mal y vos estés ahí, rascándote las bolas, feliz de la vida. Yo no soy menos que vos, aunque ahora, en estos días, me esté costando entenderlo.
Estoy seriamente afectada, no sé cómo levantarme. Lo intento y no puedo. Estoy dejando morir algunas luces que llevo adentro, estoy desaprendiendo. No me lo perdono, y no te lo perdono.