viernes, 5 de junio de 2015

insuficiencia

Hoy estuve reformulando en mi cabeza muchas cosas, pero llegué a una conclusión que nunca antes había llegado: siento que vivo pidiéndole perdón a una sociedad por no ser lo suficiente para ésta. Es un perdón implícito, y me disculpo tratando de amoldarme a lo que me pide.
No soy lo suficientemente flaca, ni lo suficientemente bella, ni lo suficientemente blanca, ni lo suficientemente rica, ni lo suficientemente cool. No soy lo suficientemente alta, o no tengo un criterio lo suficientemente adolescente. No soy lo suficientemente tierna, ni lo suficientemente cínica, ni irónica. Es realmente difícil cumplir con todas estas condiciones, y es muy estresante también.
No tengo la panza, ni las piernas, ni la ropa, ni la actitud, ni el pelo, ni los maquillajes, ni la perspectiva del mundo que tienen las chicas de las revistas. Las chicas que no hablan pero las hacen hablar. 
Creo que me tendría que pedir perdón a mí por buscar ser suficiente para estos mandatos, por olvidarme de ser lo suficiente para mí, y en realidad creo que lo soy, porque de vez en cuando, bastante seguido, se me enciende el foquito de orgullo propio adentro mío. Festejo adquirir nuevos conocimientos, disfruto de razonar por mérito propio, pero sigo buscando encajar en el perfil convencional que me muestran, en el parámetro de chica adolescente que veo en las propagandas, o en la tele. 
Estoy segura que seguiré igual, porque aunque razone y vuelva a sacar conclusiones, siempre encuentro necesidades superflluas, como tal zapatillas, o tal pantalón, o tal celular. Me fanatizo con la ropa, tengo por demás y sigo necesitando. Sigo haciendo dietas estrictas cuando me veo muy insuficiente en relación al estereotipo de chica linda, y sigo contando las calorías, sigo viendo fotos de mujeres ''perfectas'' (¿para quién?), para autoconvencerme de que yo puedo. 
En realidad, no sé si puedo o no, hace años tengo estos problemas y nunca fui una modelo de revista. Llegué a estar flaquita, sintiéndome gorda. Es que de verdad nunca es suficiente. No sé si puedo o no, el tema es que nunca paro de querer, sigo admirando cuerpos e intentando imitarlos. Critico el modelo que me venden como si no estuviera constantemente buscando comprarlo. 
Escribo esto y no tiene ninguna consecuencia. Yo sé que voy a seguir igual, y que nunca termino de superar estas cosas. Yo sé que conté las calorías esta semana y ahora estoy triste porque hoy superé las que me había planteado, y sé que probablemente no cene para equilibrarlo.
Yo sé que antes estaba mucho peor, ingería muchas menos calorías, mi obsesión era mucho mayor, pero no encontré una cura que me sane completamente, todavía una parte de mi cabeza me exige eso, se enfrenta con la otra parte. Son dos mundos distintos tirándome de los brazos, a veces pertezneco más a uno que a otro. Me zamarrean, se enfrentan. Mi contexto logra esto, yo no me siento habilitada para elegir. Son cosas que exceden la mente, la voluntad, son cosas incrustradas, inconscientes, que me ganan aunque me enfrente las veces que quiera. Soy yo y mi cabeza contra un modelo impuesto en una sociedad.

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