martes, 24 de febrero de 2015

desconcierto

Ya no me siento cómoda en la tristeza, este ya no es mi hogar. Siento algo que quiere salir, algo que no tiene nada en común con la alegría, pero la pena no me recibe. Entonces me quedo en la nada, con los ojos vidriosos pero sin llorar, buscando una canción no tan triste, ni tan feliz, una canción que no encuentro pero debe existir.
No me siento bien, quiero y no puedo llorar. ¿Las lágrimas me liberarían de esto? Estoy cansada de pensar, y en realidad estoy cansada de todo. Cansada de mentir, de vivir con un vacío ahí en el esternón, del positivismo barato, de que mis hormonas femeninas me manejen a su gusto. Estoy un poco bastante harta de la vida lineal, y de no sentir penas ni glorias. Ya no sé si estoy más cansada de fracasar o de nunca triunfar, o de sentir que no merezco esta nada que me asfixia. No sé si me molesta más no poder dormir o no tener razón para mi desvelo.

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