jueves, 27 de noviembre de 2014

reemplazable

No escribo esto con ánimo de sentirme única en el mundo, ni especial, ni diferente, no creo que sentir lo que siento tenga algo que ver con todo lo que nombré antes.
En este preciso momento un puñado de pensamientos me trastornan, llegan todos casi en simultáneo, uno atrás de otro, tan rápidamente que ninguno puede terminar siendo analizado correctamente.
Me cago en todo. Capaz me cago en todo porque todos se cagan en mí, la gente de hoy en día no tiene precisamente la peculiaridad de ser genuina, todos fingen ser algo que no son, y a veces simplemente no puedo soportarlo. Este año fui una roca, lloré, poquito pero lo hice, pero cuando de mí nacieron esas ganas irremediables de llorar casi nunca fueron por personas, siempre fue un motivo exterior, una cosa, una materia, un sentimiento que nacía que no tenía explicación, por mí misma, pero mi llanto nunca (en este año) estuvo titulado con algún nombre. Quizás me di cuenta cómo son más o menos las cosas (las personas), fueron necesarios muchos golpecitos para despertar, y a veces no es fácil querer siquiera estar despierto.
Estoy cansada, me siento exhausta, tengo ganas de mandarme a mudar a una isla y hacerme amiga de unos hippies fumaporro y que se acabe la farsa, que se termine la sonrisa por compromiso, pero quién sabe, los hippies fumaporro también me pueden resultar tediosos llegado algún punto, y la única solución sea vivir en los libros o volverme ermitaña. La soledad me es cómoda.

Todos están raros, no siento que puedo confiar en nadie, todos viven con la avidez del chisme, los secretos son cosas del pasado, y los debates de los secretos de los demás se llevan a cabo con cizaña. Pero... para no terminar sola una debe continuar con el show, y tragarse la bronca, y ver cómo una persona que ayudaste sinceramente se caga en vos, y cómo te olvidan, pasás a ser trasparente, reemplazable cuando se la tienen que jugar.
Mañana todo puede resultarme diferente, pero hoy con la sensibilidad a flor de piel la realidad me sabe de esta manera, y me causa rechazo. ¿Dónde está la gente que vale la pena? ¿Existen sólo en las películas?
También pienso que tal vez soy yo, sí, puede ser, es probable. Mi timidez puede alejar a la gente, puede ser que no sea capaz de crear vínculos muy firmes y eso genere en las personas ciertas dudas, y ahí es donde paso a ser reemplazable.  

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