lunes, 17 de noviembre de 2014

por qué

No sé por qué de repente no me doy cuenta y en vez de buscar lo que pensé buscar, estoy escribienso tu nombre. Yo no sé por qué flasheé tanto con vos, y por qué te quiero tanto y a la vez me das bronca. No sé qué pensé, qué todavía pienso y por qué supuse que iba a poder llegarte al corazón. No es así. No sé tampoco por qué sos tan importante y yo para vos soy tan reemplazable, por qué si no hay nada recurrís a mí, y si hay algo en mí ni pensás.
Yo me enojaba, pero después volvía todo a la normalidad, porque eso de gustar de alguien es una locura que me da impotencia, te hace un gil. Siempre traté de provocarte algo, pero parece que tenés los sentimientos adormecidos, por lo menos conmigo. No es tu culpa, siempre lo pensé y lo voy a seguir sosteniendo, porque nunca me pintaste color rosita lo que podía llegar a surgir entre nosotros, pero mientras jugabas tu papel de chico sin compromisos en mí se gestaban cosas nuevas. Nunca sospeché de algo tuyo para conmigo, nunca exigí ni un poquito, porque aceptaba lo que (no) sentías, y tenía fe de que algún día una estrellita surgiera en voz, y que yo sea quien la encienda.
Ahora todo se marchita, otra vez, pero esta vez la flor está casi muerta, y las intenciones de regarla se perdieron, de tu parte y de la mía. Antes, si no era yo la que tenía la regadera en la mano, eras vos. Si no te buscaba, vos lo hacías.
Ahora ya estoy cansada. Y vos creo que en otra, con otra, otra vez. De verdad estoy cansada, estoy más que eso, estoy frustrada, agotada, me siento idiota. Yo solo sé que no me es fácil sentirme tonta, no lo supero tan rápido. Quizás estoy pensando mucho, tampoco te planteo nada porque te voy a asustar, y Mercedes Sosa lo dijo una vez ''¿para qué vamos a hablar de cosas que ya no existen?''. Esa frase me resuena en la cabeza desde hoy. Hoy, que fue un día opaco. No quiero pecar de cursi y decir que fue por vos. Mi día no se opacó por vos, por tu ausencia. Me niego a aceptar eso. Mi día se opacó por mi cabeza maniática, y por la puta curiosidad o ganas de saber de vos, para leer cosas que no quiero y querer matarme. Pero primero a vos, porque las ganas de matarte no se me van, boludo ¿por qué sos así conmigo? ¿por qué soy tan descartable?

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