martes, 6 de mayo de 2014

un poco troska la introducción a la idea de la rutina ordinaria.

Esta es una es una especie de introducción del futuro libro que se está gestando en mis ideas, y que cuando la paja no pese más que las ganas voy tratar de escribir. Aunque lo lea mi mamá y nadie más.
''La rutina ordinaria'', así se llama. El título adelanta de qué vamos a hablar, pero no cómo.
La rutina de todos los días de toda la gente ordinaria, común, de clase media alta, media media y media baja pudiendo también abarcar en muchos puntos a las clases más beneficiadas como a las más desprotegidas y oprimidas que coexisten en esta unidad terrestre llamada mundo.


Rutina: Costumbre inveterada, hábito adquirido de hacer las cosas por mera práctica y sin razonarlas.
Habilidad que es únicamente producto de la costumbre.

Ordinaria:  Común, regular, usual, que sucede habitualmente.

Falto de distinción en su línea.
Bajo, vulgar y de poca estimación.
Contrapuesto a noble; plebeyo.
adj.-s. Díc. del gasto diario y de la comida habitual de una casa.

Cuando hablo de la rutina ordinaria, estoy hablando de muchos factores que contribuyen a crear este círculo vicioso. Somos partícipes, pero también somos víctimas.
Esto por supuesto que no es objetivo. ¿Víctimas de qué? Yo diría que de un sistema que está organizado de tal manera para formar la vida de los seres humanos de una manera en la que la infelicidad, la insatisfacción y el aburrimiento estén presente. En nuestra rutina. En nuestra rutina ordinaria.
Somos criados por padres que fueron criados por seres que fueron criados para tener una postura de aprobación, aceptación ante algunas cuestiones. De todas maneras, si la gente no es consciente de esto, no puedo luchar por lo que no sabe que está establecido, es raro, es rebuscado, es yo diría... es algo camuflado.
Lo cierto es que nadie está encargado de que nuestras vidas sean un fracaso, o nos sintamos fracasados, porque es más, hay gente que no lo es, pero no estoy segura que llegue a ser ni la mitad de las que sentimos insatisfacción ante la estructura de la supervivencia, de la vida en sí. Volviendo al punto anterior, no hay una persona encomendada a la tarea de frustrar nuestros sueños y de aburrirnos con los hábitos diarios de los que estamos presos, no existe ningún licenciado en descomposición de sueños de vida de las personas.
Todos soñamos, inevitablemente. Yo, con 17 años, estoy en plena edad donde puedo darme cuenta que todos mis sueños no se van a concretar. Que, en realidad, mis proyectos y anhelos fueron mutando con el tiempo a medida que entendía que no iban a poder ser concretados. No seamos ilusos, algunas aspiraciones son demasiado improbables, para no decir imposibles.
Ahora bien, creo que todos sabemos la fórmula para vivir, principalmente el trabajo para generar dinero para pagar ciertas cosas que son obligatorias, para poder vivir, o bueno... sobrevivir.
¿Qué soñaste de pequeño y fue modificándose a medida que pasaban los años porque sabías que no iba a poder ser? ¿Querías ser futbolista o astronauta? ¿Bailarina o actriz?
Todos tenemos diferentes sueños, pero no todos partimos de la misma base, no todos jugamos con las mismas cartas, porque la realidad de todos es diferente.
Seguramente el obrero que se levanta a las 4 de la mañana para tomarse un bondi, repleto de gente con otras diferentes rutinas con diferentes grados de disconformidad, y que va al trabajo a ser explotado por mínimo 8hs para recibir a cambio un salario que sólo le suministra las necesidades básicas y... hasta ahí, volviendo a la casa otra vez con otro colectivo lleno de gente, con el tráfico que te rompe la cabeza, para comer, dormir y volver a empezar con el siglo, seguramente ese obrero esté de acuerdo conmigo.

Es un principio de todo lo que pienso, y hay muchas causas, y las consecuencias las tenemos a la vista. Podríamos, claramente, vivir en un lugar mejor, los intereses económicos y los intereses que abarcan el poder en otros ámbitos siempre nos van a joder, porque... lamentablemente es así. Yo sólo quiero que puedan verlo, como lo veo yo, y como lo ve mucha gente. Yo planteo esto, porque necesito hacerlo.
Según me contaron, si el mundo estuviese equitatívamente organizado, y hubiese integridad de trabajo para todos, las posibilidades no estuviesen en pocas manos, según me han dicho... lo normal sería trabajar 4 horas y con eso alcanzaría, sería suficiente. ¿Se imaginan que una persona activa aporte su granito trabajando 4hs al día y bastando para que la organización no se vaya al re carajo y todos podamos gozar de trabajo, salud, comida, necesidades básicas? Las otras horas del día se podría descansar mejor, leer un poco más, ahondar en los intereses de cada uno, culturizarse. Eso ya sería un tema que abordar en la educación, el usufructo del tiempo libre, y la manera en la que el ocio puede contribuir a formar gente feliz y hasta más culta.
Ser feliz no es tener un día a la semana (domingo) para descansar y que el lunes se vuelva a arrancar. Salir un sábado a  la noche no le garantiza la felicidad a nadie. Estar al pedo un domingo, o pensando en el laburo tampoco. Sería maravilloso que el mundo se pudiese ordenar. Y pese que esto es nada en comparación a todos los temas que se pueden abordar y que quiero hacerlo, ya dije que es una introducción.
Creo que no dije nada de otro mundo, y que ya se habló mucho antes de lo que estoy hablando, pero es necesario para mí explicarme, y ponerle un nombre a esto.
Si leíste hasta acá, espero haberte dejado pensando un poco.

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