martes, 4 de marzo de 2014

la correlación entre la falta de emoción y mis medias rosas de florcitas.

A veces me da bronca la inmadurez de las personas que quiero, pero me di cuenta que yo no soy muuuucho más madura. Está bien, supongo. Tengo 17 años, no puedo vivir disfrazada de policía, no puedo seguir leyendo a García Márquez y a Cortázar y nada más. Tengo que hacer otras cosas, el tema es que las cosas no se dan como yo quiero, nunca se dieron como yo quería, y veo difícil que algún día se den como estoy buscando. 
No me siento del todo mal. Me siento triste, pero no mal. No sé si se entiende. Estoy triste por ciertos motivos, pero conmigo estoy en paz. Yo sé cómo soy, yo me conozco, no me hace falta que venga alguien a decirme si estoy cambiada o no lo estoy (eso es ¿soberbia?). En algún libro leí que la raza humana decepciona, y por eso somos humanos. Me equivoco, está bueno equivocarse, está bueno caer y levantarse. 
El amor lo quiero tener a un costadito. No puede ser que aparezcas diciéndome que necesitás una mina que te quiera, que peleaste con tu primera opción, no me podés hacer eso, porque yo te quiero, y yo sufro, y yo pienso. Pienso, ¿entendés? PIENSO. Todo bien sufrir, todo bien querer, pero ¿por qué tengo que pensar tanto? ¿por qué tengo que pensarte tanto? Sos un psicópata boludo. Sos alcalino. Me contaminás. Aparecés y mi cabeza es un puto caos.
Las personas que me hacían bien ya no me quieren hacer bien, quizás cansé a todo el mundo y entonces no sé, el problema soy yo, quizás, tal vez, por ahí, en una de esas. Seguramente.
De repente me siento muy viva y libero todas mis emociones. Después dejo de sentir algo profundo y me quedo mirando la pared, los pies en la pared, las medias rosas con florcitas, mientras espero que me visite una risita, una lágrima. Creo que en mi vida perdí la sorpresa, y eso es lo que me tiene así. Nada me asombra, es todo un ''ah'' constante. No sé desde cuándo no me sorprendo, pero es evidente que mirando las florcitas de mis medias no me voy a impresionar mucho. 
Si algo entendí es que la gente intuye cuánto los querés y se aleja. La gente que huye cuando se la quiere un poquito me parece cobarde. Y la puta madre ahora me pongo a llorar, hemos tocado el botón de la sensibilidad. Yo no soy cobarde, no soy megalómana, yo no soy así y no quiero serlo, no quiero ser como esas personas. A veces también pueden aprovecharse del cariño. Es feo que se alejen cuando no estás preparada. Está bien, no nos queremos, pero no te alejes, porque te necesito un poco. Bueno, sí, también te quiero. Pasa que no sirve de nada hacer esto, porque esa persona igual se va a alejar y vos vas a seguir mirándote las medias infantiles en la pared, con o sin música de fondo, de día o de noche, y así vas a seguir no sintiendo gran cosa. No sintiendo emoción.

No hay comentarios:

Publicar un comentario