sábado, 30 de junio de 2012

Esto sí es triste boludo.


Pensé que el momento en el que podía respetarme, y decir no a lo que no era necesario, y sí a lo que lo era había llegado. Aparentemente no sólo soy frágil en el amor o cualquier estupidez que se le asemeje, puedo asegurar que lo soy mucho más conmigo misma. 
¡Amor de los Dioses! Si es que existen... ¿por qué me libraron de su protección? Y... ¿Por qué no sé manejar el libre albedrío para mi beneficio? Soy asquerosamente pequeña al lado de todos. Cada vez más. Humillándome yo misma y dejándome humillar. 
¿De quién es la culpa? Aún no lo sé. Supongo que mía, supongo que de los demás. Supongo que de todas esas veces que me hirieron, que me han dicho las cosas de maneras desagradables.
 ¿La hipersensibilidad es algo que se va desarrollando a través de lo vivido o es un defecto -asegurando así que bajo ningún tipo de situación es una virtud- se obtiene desde la cuna? ¿¡Para todos la vida es tan dura!?
Sólo quiero frenar. Quedarme quieta. No respirar. Ser feliz o... No ser. No entiendo por qué no puedo ser como todos. Necesito relajarme, voy a morir buscando esa paz maldita que tanto se aleja e ilusa sigo buscando. 

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