martes, 22 de noviembre de 2011

Ella, que siempre criticó las novelas románticas, los ilusos creyentes del amor eterno y todas las bobadas semejantes, ella, que siempre rechazó el romanticismo y que un buen día era cursilería, ella conoció el amor, conoció el ''embobamiento'', el brillo en los ojos y las famosas mariposas estomacales. Recibió un tanto resignada la idea de que el amor existe, y es para todos, que está pasando, y que es hermoso, que vale la pena y que hay que arriesgarse a ser feliz.
No intentes formar un escudo que te proteja del amor, porque sencillamente... nunca podrás con él. Porque el amor es real, es puro y es bueno, no hay trampas detrás de todo esto. El amor no tiene clase social, no tiene pretenciones, nos puede llamar en cualquier momento y hay que estar atento, porque podrías desaprobechar la mejor oportunidad de felicidad de tu vida.

1 comentario:

  1. Tienes toda la razón, es tan inevitable que, cuando sucede, todo lo que pueda venir a continuación es igual o más inevitable.
    Me gustó mucho, me encanta la forma que tienes de expresarte... ¡Escribes muy bien!:)
    Un besote!

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