sábado, 4 de septiembre de 2010


Me duele el paso del tiempo. Me duele la gente, me duelen las cosas. Me hieren las circunstancias. Me molestan las casualidades casi tanto como lo planeado. Me duele el amor, me duele el odio. Me pesa la vida. Me desconsuelan todos los consuelos. Me atormenta la realidad pero me daña la mentira. Me acongoja esta angustia, Me aflijo yo misma. Me tortura la falsedad pero me mata la ignorancia. Odio la maldad pero la bondad ya me parece inservible en este mundo. Paranoíca, así me describo, supongo que siendo así no alcanzo la cima y aunque suene un tanto estúpido no recuerdo haberme planteado el pico de mi montaña. Quizás, mejor hubiera sido pensar en esos detalles. La montaña se me cae ensima y no sé qué cosas me empujan, me tiran, me patean.

Que no me molesten, que nadie me inmute, que no se atrevan a tocarme. Paz.

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