lunes, 13 de septiembre de 2010


Fuiste la alegría más desquiciada y la tristeza más plena. Fuiste el odio y el amor complementados en primavera -nada más encantador- fuiste mi rey codicioso pero a la vez con esperanzas de un mundo perfecto. Fuiste lo que me cambió el rumbo, el deseo más profundo, el amor frente a mí. Fuiste la gran cosa, una vida lujosa, una flor en otoño pero a la vez lluvia en la playa. Fuiste mis sentimientos por un rato y el peor asesinato.

Fuiste y lo seguís siendo. ¿Quién quiere engañar a quién?

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