martes, 24 de agosto de 2010

Espero.


Me acorralan los nervios. Me doy cuenta que soy fóbica a los malos tratos y hoy es el día que mi voz se escucha, hoy hago valer mis palabras y digo que ya no te amo, puedo ser feliz.

Si ahora te carcomió la cabeza el ''qué dirán'' si te atraparon las caretas y la falcedad te excarceló le ruego a Dios, si es que alguno existe, que te libere de ese mal. Te deseo lo mejor de corazón, como vos no pudiste deseármelo a mí aquel tiempo.

Ya no quedan rencores, y espero que sepas entender a esta tonta desenamorada. Espero que algún día te enteres el amor verdadero que sentí, el dolor verdadero también. Espero que algún día te enamores, te cases y seas realmente muy feliz, quizás más que yo, porque nunca me voy a olvidar cada enseñanza que dejaste en mi ser. Fuiste un gran maestro del amor y por suerte mi verbo está en pretérito. Pensando bien te deseo el bien, sabiendo que mi personalidad jamás desearía el mal. Sabiendo también que los pasos que voy dando me ayudan a vivir mejor y por eso, justamente por la vida maravillosa que hoy me toca vivir espero que nunca te vuelva lo que diste.

No hay comentarios:

Publicar un comentario