sábado, 24 de julio de 2010

Esas trampas del amor.


Hace poco escuché en una película, sé que es amor porque el mundo cobró sentido solo porque tú vives en él, la verdad es que esa frase llegó a tocarme el corazón, a emocionarme que por estos tiempos no es muy difícil.

Es muy cierto, siempre viví pendiente de nada, siempre fui una tonta desconscertada y eso a mí jamás me importó. Cuando entraste a mi historia rápidamente te fuiste adueñando de aquel papel principal y todo, absolutamente todo, como dice aquella frase, cobró sentido. Yo estaba en el universo principalmente para luchar por tu amor, eso me encantaba, vivía y me desvivía por cada segundo al lado tuyo, algo mágico, tan verdadero. Lo que siempre vi en las películas, lo que siempre leí en los libros podía sentirlo en mi corazón, el amor invadía mi vida, me sentía feliz. ¿Qué estaba haciendo tiempo atrás? ¿Cómo no pude verte antes?

Como una tonta me dejé llevar, me dejé enamorar, el amor no es dañino después de todo, nosotros somos los crueles, los estúpidos que sufrimos.

Al poco tiempo después de entregarte cada esfuerzo, de dedicarte cada segundo de mi pensamiento me heriste. Ahora pensaba que no era yo la estúpida, que era el amor, como siempre, hasta en el presente, me contradecía. Ese día en el que me enteré de tu 'amorcito' creo que fue el más triste, siempre confié en el 'vos y yo', jamás imaginé, nunca llegué a pensarte a vos con ella. ¿Con ella? ¿Por qué con ella?

Todo se superó, ya no salías con nadie, y ingenua como siempre, volví a caer en esas trampas del amor que no hacen más que ilucionarte y después de poco tiempo, desilucionarte.

No sé por qué te dediqué tantos textos, no sé. Supongo que en algún punto invécil creí que algún día los leerías y me dirías que estás orgulloso de mí. No sé por qué todavía sigo sentándome a escribir algunos días. Será que sigo siendo la misma tonta de siempre.

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