viernes, 16 de julio de 2010

Cambios.


Hay días en los que me pregunto qué hiciste para cambiar toda mi vida, para sentirte así. Para enseñarme mil cosas de la vida, para demostrarme a cada instante que se lucha por lo que se quiere de verdad. Hay días en los que quiero olvidarme de mi pasado, renovarme, ser alguien nueva, que no me importe nada de tu persona, pero el sonido de tu voz me hace recordar que es imposible. Hay días que sinceramente siento que todo es irrelevante para vos, nada te importa. Importa más el dolor sufrido que el motivo, ya que vos no tenés motivos, no sufrís, pero yo, yo soy la que con cada paso que das me preocupo por el motivo y el dolor.

¿Acaso no te das cuenta? Con un simple enganche de miradas entre nosotros dos mi vida es feliz, mi día se alegró y no hay ningún uno en matématica, ningún problema que pueda llegar a tocarme.

Pensé que era digna de vos, llegué a pensar que podría estar ahí, cerca tuyo y ahora me queda un impotencia de mierda que no me deja pensar.

Voy a destacar también, las cosas buenas. Hay días en los que te pienso y solamente me acuerdo de las cosas buenas, no son todos los días pero de vez en cuando esos días me llenan de fuerzas y salgo a buscarte, esperando encontrarte en algún lugar. Y por hoy solamente me quiero acordar de todo lo hermoso que fue trancurrir ese año y medio enamorada.

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