domingo, 27 de junio de 2010


Un día soñé que me enojaba, me enojaba mucho y discutía porque el amanecer siempre era más importante que el atardecer. No sé visto del lado pscicológico que querrá decir, sé que mi favorito es el atardecer, lo sé porque lo vi, sentí mi cara mientras veía como caía el sol, y el amanecer creo que sólo una vez, y no fue la gran cosa. El atardecer en cambio, me acompañó y hasta yo creo que me habló, creo que el atardecer es tan hermoso como el amanecer, creo que nunca lo dejaría atrás.

Ese sueño fue raro, y desde ese día si veo con paciencia una tarde cambiar por noche pienso en ese sueño y me saca alguna que otra sonrisa. ¡Qué loca estoy!

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